domingo, octubre 21, 2018
Diez razones que explican por qué es revolucionaria la nueva droga inyectable...

Diez razones que explican por qué es revolucionaria la nueva droga inyectable contra la obesidad

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Liraglutida fue aprobada en el país para el tratamiento de la obesidad y es la primera novedad farmacológica efectiva en más de 20 años, que viene a dar respuesta a una necesidad insatisfecha en el abordaje de esa enfermedad. En qué casos está indicada

El sobrepeso y la obesidad figuran entre los problemas de salud pública más preocupantes en todo el mundo. Es que la problemática ya es considerada una epidemia a nivel global y sus consecuencias abarcan todos los aspectos de la vida de quienes la padecen. Diabetes tipo 2, colesterol alto, hipertensión, enfermedades cardiovasculares e incluso algunos tipos de cáncer son algunos de los efectos colaterales que tener un peso poco saludable pueden desencadenar.

Actualmente, 1.900 millones de adultos tienen sobrepeso en el mundo. Y 650 millones de ésos presentan obesidad. En la Argentina, seis de cada diez personas presentan sobrepeso u obesidad.

La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) autorizó la comercialización de una nueva droga para el tratamiento de la obesidad y el sobrepeso asociado a comorbilidades, que ya se encuentra disponible en el país. Este nuevo medicamento, con nombre genérico liraglutida, se administra en forma inyectable mediante una lapicera prellenada y demostró beneficios significativos y sostenidos en la reducción del peso corporal y, por lo tanto, mejoras en los factores de riesgo cardiometabólico, al indicarse junto a una dieta sana reducida en calorías y un programa regular de actividad física.

Liraglutida es una alternativa efectiva, siempre sumada a cambios en el estilo de vida, para lograr un descenso de peso significativo

Infobae consultó a la médica especialista en obesidad Ana Cappelletti (MN 76.523) para conocer cuáles son los principales beneficios de esta nueva droga, que la vuelven revolucionaria en el tratamiento de la obesidad.

1- Desde hace más de 20 años no había una nueva medicación de eficacia comprobada y segura para el tratamiento de la obesidad.

2- Liraglutida es una alternativa efectiva, siempre sumada a cambios en el estilo de vida, para lograr un descenso de peso significativo que disminuye los riesgos cardiometabólicos asociados a la obesidad.

Liraglutida es un análogo del GLP-1, una hormona que el organismo libera en el intestino después de comer (Getty)

Liraglutida es un análogo del GLP-1, una hormona que el organismo libera en el intestino después de comer (Getty)

3- La medicación favorece a la adherencia de los pacientes al tratamiento porque ayuda a sentirse más lleno y menos hambriento.

4- Los estudios clínicos demuestran que adicionalmente a la pérdida de peso, liraglutida mejora los niveles de glucemia, la presión arterial, los lípidos sanguíneos y la calidad de vida relacionada con la salud.

5- Liraglutida reduce significativamente el riesgo de desarrollo de diabetes tipo 2 en pacientes prediabéticos. Y resulta eficaz en pacientes con o sin prediabetes al inicio del tratamiento.

6- Resulta una alternativa efectiva también para aquellos pacientes que bajaron de peso y se encuentran en una “meseta”, induciendo una pérdida de peso adicional.

 El perímetro de cintura es un indicador antropométrico que señala específicamente riesgo cardiometabólico

7- Un ensayo clínico en el que partciparon pacientes con apnea del sueño mostró también mejoría significativa de esta enfermedad asociada a la obesidad.

8- Sus efectos adversos en general resultan leves y mejoran en el tiempo. Para reducirlos es fundamental iniciar y continuar el tratamiento bajo control profesional.

9- En nuestro país, como en la mayoría de los países del mundo, la obesidad representa un importante problema de la Salud Pública, hasta el momento no controlado.

10- La concientización sobre la obesidad como enfermedad es fundamental para que las personas dejen de lado la búsqueda de tratamientos mágicos y consulten a los especialistas.

El medicamento debe ser acompañado de un cambio en el estilo de vida (Getty)

El medicamento debe ser acompañado de un cambio en el estilo de vida (Getty)

La eficacia y seguridad de liraglutida fue evaluada en el programa de estudios clínicos SCALE (Saciedad y Adiposidad Clínica – Evidencia con Liraglutida en pacientes diabéticos y no diabéticos), que incluyó más de 5 mil pacientes con obesidad o con sobrepeso, que presentaban al menos una comorbilidad asociada al exceso peso. En este programa, liraglutida asociada a un plan de alimentación y ejercicio, demostró ser superior al placebo (plan de alimentación y ejercicio solamente) en términos de pérdida de peso y mejoría de los factores de riesgo cardiometabólico.

Uno de los estudios de dicho programa, liderado por el doctor Pi-Sunyer y publicado en el New England Journal of Medicine, mostró que en pacientes no diabéticos con obesidad o con sobrepeso que presentaban al menos una comorbilidad asociada al exceso de peso, el 63,2% de los pacientes logró reducir más del 5% de su peso, el 33,1% bajó el 10% y 14,4% obtuvo una disminución superior al 15%, logrando mejorar su bienestar y calidad de vida.

 La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) autorizó la comercialización de liraglutida para el tratamiento de la obesidad

Reducir el peso entre un 5 y un 10% demostró importantes beneficios para la salud, incluyendo disminución de los niveles de glucosa en sangre, de la presión arterial, de los valores de colesterol malo (LDL) y de los episodios de apnea del sueño.

En el estudio realizado por Pi- Sunyer también se evidenció que, en promedio, los pacientes redujeron su perímetro de cintura en 8,2 centímetros. El perímetro de cintura es un indicador antropométrico que señala específicamente riesgo cardiometabólico. El máximo recomendado es de 102 centímetros para los varones y 88 en las mujeres.

Liraglutida está indicada bajo supervisión médica para personas mayores de 18 años con un Índice de Masa Corporal (IMC, coeficiente que surge de dividir el peso sobre la altura dos veces) mayor o igual a 30 (obesidad) o mayor de 27 (sobrepeso), siempre que se asocie a alguna enfermedad relacionada con el exceso de peso, como prediabetes, diabetes mellitus tipo 2, presión arterial elevada, niveles anormales de grasas en sangre o problemas respiratorios durante el sueño denominados apnea obstructiva del sueño.