Maduro propuso una comisión de la verdad


› EN LAS VISPERAS DEL DIALOGO NACIONAL DE PAZ, EL MANDATARIO VENEZOLANO PIDIO AL LEGISLATIVO QUE SE INVESTIGUEN LAS MUERTES

El líder opositor Capriles tomó distancia del gobierno. Denunció que 219 manifestantes siguen retenidos por las fuerzas de seguridad, lo que impide que acepte la convocatoria al diálogo. El gobierno busca esclarecer los hechos de violencia.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, presentó ayer el Plan Nacional de Paz en la reunión con los gobernadores, en las vísperas del diálogo nacional previsto para mañana. “Es una conferencia nacional de paz la que voy a instalar el miércoles (por mañana) con todos los sectores sociales, políticos, gremiales, religiosos”, dijo ante la ausencia evidente del líder opositor y gobernador de Miranda, Henrique Capriles.

El mandatario anunció que pedirá a la Asamblea Nacional que forme una comisión de la verdad que investigue las muertes provocadas en medio de las protestas opositoras desde el 12 de febrero. “Que se investigue toda la violencia que ha habido, todas las denuncias sobre este golpe de Estado en marcha, todas las mentiras y manipulaciones nacionales e internacionales.” Y para que desentrañe “los monstruos que se han activado para justificar la intervención extranjera en Venezuela”, agregó Maduro en una entrevista transmitida por el canal estatal VTV. El mandatario señaló que hará la petición al Legislativo en la próxima sesión y que propondrá que participen religiosos e intelectuales. Maduro manifestó que en esa comisión se debe citar a las familias de las víctimas y “a todos los testigos y se deje de manipular”.

Por otra parte, la oposición venezolana tomó distancia ayer del gobierno. Capriles denunció que 219 manifestantes, que fueron detenidos por las fuerzas de seguridad en las protestas contra el gobierno, siguen retenidos, lo que impide que acepte la convocatoria de diálogo de Maduro. Capriles y el oficialista Adán Chávez –que estaba enfermo– fueron los únicos gobernadores ausentes en el encuentro del Consejo Federal de Gobierno que Maduro encabezó en Miraflores. Sí estuvieron presentes los otros dos gobernadores opositores, Henry Falcón (estado Lara) y Liborio Guarulla (Amazonas), así como el oficialista José Vielma Mora (Táchira), que pidió al gobierno central que libere a todos los opositores presos, incluso a Leopoldo López, a quien el gobierno responsabiliza por los disturbios registrados desde el 12 de este mes. “Quieren que vaya a lavarle la cara al gobierno mientras ellos están reprimiendo y atacando venezolanos”, dijo Capriles en conferencia de prensa, horas antes de que comenzara la reunión del Consejo Federal. “No podemos ir a lavarle la cara a un gobierno moribundo que ha violado derechos humanos; ellos querían una foto y lavarse la cara y decir que hay un sector (de la oposición) que está por fuera; nosotros estamos del lado de nuestro pueblo”, agregó el gobernador del estado Miranda.

Al iniciarse la reunión del Consejo Federal, el vicepresidente Jorge Arreaza recordó a Capriles que era su deber estar allí y anunció que los recursos previstos para la gobernación de Miranda serían reasignados a organismos nacionales para continuar la realización de las obras encaradas. “No podemos dejar al pueblo de Miranda sin los proyectos que el gobernador pidió para esa gobernación”, dijo Arreaza.

A todo esto, Maduro anunció la captura de un mercenario del Medio Oriente que “iba a colocar carros bomba” (coches bomba) y llevar a Venezuela a “una locura como en Siria y Libia”, a quien luego el gobernador del estado de Aragua, Tareck El Aissami, identificó como Jayssamn Mokded Mokded y caracterizó como un pez gordo. En cuanto al mercenario capturado, el mandatario reveló el caso durante un acto con “motorizados” (motociclistas) chavistas que –dijo– fueron demonizados por la oposición como responsables de los ataques a sus protestas, y a los que propuso constituirse en vigilantes de que nadie use una moto para perpetrar hechos violentos. Más tarde, El Aissami detalló que Mokded fue detenido en compañía de dos personas que tenían preparación militar.

Asimismo, la fiscal general de la República, Luisa Ortega Díaz, elevó a 13 la cantidad de personas fallecidas en los disturbios registrados por las protestas callejeras. La lista se engrosó con un joven de 34 años que había sido herido días pasados en el estado de Táchira y luego falleció, informó ayer el alcalde de San Cristóbal, Daniel Ceballos, opositor al gobierno, a través de Twitter. El joven se llamaba Jimmy Vargas. “De las 13 personas fallecidas, seis son en Caracas, tres en Carabobo, una en Sucre, una en Lara, una en Táchira y una en Mérida”, detalló Ortega, y precisó que entre los detenidos por los enfrentamientos del día 12 hay tres que pertenecen al cuerpo de seguridad del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin).

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