“Nos ataron de pies y manos, nos taparon la boca y pedían dinero”

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Ocurrió alrededor de las 16.30 en el Sur de la ciudad. Eran tres los maleantes. Se llevaron algo de dinero.

“Yo les decía por qué hacen esto, somos personas mayores, no tenemos nada, y uno de ellos me respondió ‘porque no tenemos trabajo y necesitamos plata’ contó Ramona Gutiérrez (78) a El Ancasti, y quien junto a su esposo, José Arturo Varela, fueron violentamente asaltados en su vivienda ayer a la tarde por tres maleantes. Al cierre de esta edición se realizaban procedimientos para dar con los malvivientes.

Ambos abuelos, aún consternados por el momento vivido y con evidencia de la violencia en sus rostros, relataron cómo ocurrió el hecho.

“Yo estaba acostada y ya me iba a levantar como de costumbre a las 16, ya que a esa hora termina nuestra siesta. Mi viejo quedó en la cama levantándose y allí siento que habla alguien, golpea la puerta y miraba por la rendijita. Le pregunto que desea y me dice si le podía dar un poquito de agua, ‘bueno mi amor’ le digo ‘ya te traigo’. Y esperaron que yo traiga y cuando abrí un poquito la puerta me empujó y luego me agarró del cuello y allí entraron los otros dos”, relató la mujer.

“Yo intenté resistirme, quise agarrarme de la puerta, pero no me dejaba, me sujetaba y me decía, dame la plata que vos tenés plata enterrada, decime a donde está. No tengo plata enterrada, le decía yo. Somos dos viejitos solitos, pensionados”, contó Ramona, frase que repitió a cada instante al maleante que la sujetaba y reducía,

“A mí me llevaron a la rastra para el fondo, me querían meter en el baño y yo no quería, me resistía. No quería”, recordó entre lágrimas.

Mientras tanto en la habitación en donde se encontraba el hombre, otro sujeto revolvía el lugar.

“A mí me tiraron al piso y me apretaron allí y me pedían que le de la plata. ¡Yo quisiera tener esa plata!, les decía”, contó por su lado Varela.

Ambos ancianos señalaron que no lograron ver a los malvivientes porque tenían sus caras cubiertas y solo los describieron como chicos jóvenes y subrayaron que no tenían armas, ni nada.

Atados

Según el relato de los damnificados, los tres individuos habrían permanecido por varios minutos en el lugar.

“Me ataron con un trapo las manos y los pies. Me querían envolver con la cinta al parecer y no tenían apuro. Con una cinta de embalar me taparon la boca”, contó Ramona mostrando cómo le quedó su rostro por el efecto de la cinta.

La anciana dijo además que mientras uno de los asaltantes la ataba ella le decía que porqué hacía eso, “somos personas mayores. No tenemos trabajo, necesitamos plata” me respondió, el joven. “No se mi amor, pero no nos hagan así” le repetía yo.
La mujer contó que pudo ver que otros de los individuos estaban en la zona del fondo cavando, buscando”.
Finalmente, contó que cuando no escuchó más ruidos logró desatarse y escapó hacia el fondo de la casa a pedir ayuda a los vecinos.

“Me subí en un lugar y empecé a gritar y gritar por ayuda hasta que una vecina me escuchó y allí ella llamó a la policía. Yo estaba desesperada para saber cómo estaba mi viejito”, recordó la mujer.

Por su lado, el hombre contó que a él lo dejaron atado en el piso y lo cubrieron con una frazada.

“Nos llevaron ahorros. Una persona grande siempre tiene unos ahorros. Hasta llevaron plata de los bolsillos de las camperas que teníamos puestas”, detalló la mujer aún consternada.

Investigación

Personal policial de la comisaría Segunda se hizo presente en el lugar y se solicitó una ambulancia del SAME para asistir a los ancianos.El hecho fue puesto en conocimiento del fiscal en turno Víctor Figueroa, quien comisionó en el hecho a personal de Investigaciones. Los investigadores se hicieron presentes en el lugar junto a peritos de Criminalísticas. En ese contexto lo robado a los ancianos podría ascender a los 5.000 pesos, según lo indicado por los hijos de estos.

Al cierre de ésta edición se realizaban procedimientos para dar con los malvivientes. Un individuo, de 19 años, fue aprehendido anoche y podría estar relacionado al hecho.