Remesas en directo para Cuba


UN ACUERDO CON UN BANCO DE EE.UU. ELIMINA LA INTERMEDIACION

El convenio firmado entre el cubano Banco Internacional de Comercio y el estadounidense Stonegate Bank fue el primero de este tipo desde que esta semana ambos países restablecieron formalmente sus relaciones diplomáticas.

Un banco del sur de Florida se convirtió ayer en el primero de Estados Unidos en firmar un acuerdo para establecer una relación de corresponsalía bancaria con Cuba. De este modo, el convenio firmado entre el cubano Banco Internacional de Comercio (Bicsa) y el estadounidense Stonegate Bank fue el primero de este tipo desde que esta semana ambos países restablecieron formalmente sus relaciones diplomáticas, las cuales habían sido interrumpidas durante 54 años.

En las próximas tres a cuatro semanas, una vez que la relación entre los bancos se materialice, la institución norteamericana podrá facilitar pagos y transacciones directamente entre Cuba y Estados Unidos. Todas los intercambios comerciales, incluidas las remesas familiares, pasan actualmente por bancos en terceros países, lo que encarece fuertemente el costo final de las transacciones. La corresponsalía bancaria le permite al banco con base en el estado de Florida mantener un lazo directo a una institución financiera cubana. De este modo, el Stonegate será capaz de procesar de forma directa las transacciones autorizadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro.

El presidente del Stonegate, Dave Seleski, destacó la importancia del acuerdo suscripto entre ambos bancos. “Se trata de un gran paso en cuanto a la normalización de las relaciones comerciales entre Estados Unidos y Cuba”, destacó. “La capacidad de mover fácilmente dinero entre los dos países aumentará el volumen comercial y beneficiará a las compañías estadounidenses que buscan hacer negocios en Cuba”, opinó el mandatario. Antes de firmar el convenio, expresó Seleski, el banco hizo un extensivo análisis sobre la viabilidad del tratado. “Hicimos una gran evaluación general, que abarcó desde los posibles riesgos hasta el nivel del secreto bancario. Nos sentimos muy cómodos, ya que tomamos una decisión que consideramos como muy acertada”, dijo.

Si bien no se trata de uno de los bancos más importantes del país, la institución basada en Pompano Beach se convirtió en una pieza clave en el proceso de normalización de relaciones diplomáticas bilaterales. Esto se debe a que durante el mes de mayo accedió a realizar las operaciones bancarias de la entonces todavía Sección de Intereses cubana en Washington. Hasta ese momento, la dependencia cubana llevaba más de un año sin poder trabajar con una entidad financiera local, ya que cuando el M&T Bank de Buffalo decidió dejar de operar con cuentas de bancos extranjeros en febrero del año pasado, ninguna institución bancaria quiso asumir las cuentas de la Sección de Intereses cubana ante el temor a incumplir el embargo. Además, por aquel entonces, la isla formaba parte de la lista del de países patrocinadores del terrorismo elaborada por el Departamento de Estado, de la cual dejó de integrarla en mayo. Eso suponía que las operaciones con la entonces Sección de Intereses, ahora ya embajada, se tuvieran que pagar al contado.

Por su parte, el Bicsa se trata de una entidad financiera creada y dirigida por el La Habana para manejar las relaciones bancarias internacionales con el resto del mundo, dificultadas en gran medida por la ley Helms-Burton, promulgada en 1996, que castiga a empresas extranjeras que hacen negocios con Cuba. Si bien esa normativa quedó parcialmente en desuso, en concreto permite entablar demandas contra compañías extranjeras que negocien con propiedades confiscadas a Estados Unidos por el gobierno cubano.

Desde octubre de 1960, Washington impone un embargo comercial y financiero sobre La Habana. Aunque sólo puede ser levantado por el Congreso, el cual está conformado por mayoría republicana, el presidente de Estados Unidos, el demócrata Barack Obama, relajó la relación comercial entre su país y la isla a partir de enero, con la aplicación de medidas ejecutivas en algunas áreas específicas de la economía. De este modo, permitió el uso de tarjetas de crédito y de débito, aunque los estadounidenses no pueden emplear todavía dinero plástico durante su estadía en la isla y deben usar la opción de dinero en efectivo. El presidente del Consejo Económico Cuba-Estados Unidos, John Kavulich, señaló que todavía queda por hacer para poder facilitar el uso de este medio de pago en Cuba. “Esto es un asunto importante, ya que los turistas norteamericanos preferirán el uso de tarjetas de crédito. Sin embargo, todavía resta el visto bueno de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos y la Corporación Federal de Seguro de Depósitos”, señaló el mandatario de la institución que se dedica a supervisar el comercio entre los dos países.

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