Un pensador a contrapelo


LA PRESIDENTA RECORDO AL FILOSOFO ERNESTO LACLAU, FALLECIDO EL DOMINGO

En el acto en el que inauguró el Salón de los Pueblos Originarios, Cristina Kirchner recordó a Laclau y respondió a quienes lo acusaron de dividir a los argentinos. También se despidió del actor Alfredo Alcón.

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner recordó al filósofo y teórico político Ernesto Laclau, que falleció el domingo pasado. En un acto en el que inauguró el Salón de los Pueblos Originarios, la mandataria respondió algunas críticas al intelectual publicadas en algunos medios y remarcó que “los argentinos estamos divididos desde el 25 de Mayo de 1810”. Luego trazó una extensa revisión histórica de los conflictos políticos en la Argentina, desde la Revolución de Mayo hasta las internas entre radicales en 1983. Luego les reclamó a los opositores: “Los argentinos tenemos que decir con valentía las cosas que haríamos. Le va a ser mucho más fácil a la gente poder decidirnos” a la hora de votar.

Acompañada por representantes de distintos pueblos originarios y por el secretario de Pueblos Originarios, Daniel Fernández, la Presidenta le cambió el nombre a un salón llamado Cristóbal Colón, que pasó a llamarse Salón de los Pueblos Originarios, luego de que fue remodelado. En el mismo acto, la Presidenta hizo una serie de videoconferencias: primero con Laprida, donde se entregaron 30 casas de los planes Techo Digno y Plan Más Cerca; luego, con el programa Programar en Lanús, donde estaban el intendente Darío Díaz Pérez y el ministro de Ciencia y Técnica, Lino Barañao; y por último con Río Cuarto, donde se inauguró un laboratorio para la escuela de enfermería y también la Facultad de Trabajo Social, que había sido cerrada por la última dictadura.

“No quiero dejar que termine el día sin mencionar a dos personas que han fallecido”, afirmó. “Una de ellas es Ernesto Laclau, un filósofo muy controversial. Un pensador que tuvo tres virtudes: la primera, pensar, que no es muy habitual en los tiempos que corren. Segundo, hacerlo con mucha inteligencia. Tercero, hacerlo en abierta contradicción con las usinas de los grandes centros de poder del mundo”, lo ensalzó.

“Leí que decían que Laclau había contribuido a la división de los Argentinos –advirtió CFK–. La estupidez humana no reconoce límites. Es como cuando nos dicen a nosotros que con nuestro discurso dividimos a los argentinos. Los argentinos hemos estado divididos desde el 25 de Mayo de 1810.” A partir de allí, la Presidenta hizo un recorrido por distintos conflictos políticos de la historia argentina. “Primera división, entre saavedristas y morenistas. A Moreno lo asesinaron en alta mar, lo envenenaron. Ahora estamos más civilizados”, afirmó. “Luego fue Lavalle y Dorrego, unitarios y federales pelearon de manera feroz por décadas. Culminó en Caseros”, remarcó. Siguió más adelante: “Luego la pelea a los tiros entre los conservadores y los radicales, cuando los radicales eran revolucionarios. La Revolución del Parque”, afirmó entre las risas del público. La Presidenta aclaró que no lo decía en broma y prosiguió: “Luego se pelean entre radicales: personalistas y antipersonalistas”.

“Vienen los peronistas. Se va Perón y surgen las divisiones entre neoperonistas y los que querían peronismo sólo con Perón. También hubo tiros, muertes, divisiones entre los argentinos. Para esto, los radicales se dividían entre alfonsinistas y balbinistas”, afirmó. “En 1973, los peronistas volvemos a pelearnos entre ortodoxos e infiltrados, zurdos y fachos”, destacó. “Siempre hemos tenido divisiones los argentinos –concluyó–. No estoy contenta: pienso que ésta es una de las claves por las que hemos fracasado. No por Ernesto Laclau.”

“Nunca hemos podido discutir seriamente un proyecto de país desde nuestras diferencias. Estaba viendo una película, Lincoln, donde los demócratas subidos a las bancas gritaban: ‘Quiero que los negros sigan siendo esclavos’. ¿Vieron que algún opositor diga ‘no estoy de acuerdo con que les den computadoras a los morochos’? Sé que muchos lo piensan. Pero no se animan a decirlo”, remarcó. “Acá nadie es de derecha: son todos de centro. Lo que es admirable en los países desarrollados es cómo han defendido sus posturas. No discutimos sinceramente entre nosotros. Si discutiéramos sinceramente, podríamos saldar las discusiones mejor”, consideró la mandataria. “Claro que todos queremos que no haya delito. ¿Quién quiere que haya delito o que aumenten los precios? Eso es una tontería. Queremos saber qué harían con Aerolíneas Argentinas, con YPF. ¿Permitirían paritarias libres?”, dejó la pregunta flotando.

Al otro reciente fallecido que quiso recordar fue al actor Alfredo Alcón. “Un grande”, lo definió. Contó que pocos días antes de que muriera había llamado porque le dijeron que quería hablarle. “Tuvimos una conversación muy especial y me dijo que había soñado conmigo la noche anterior”, señaló Cristina. “Le dije lo que significaba para todos los argentinos, un símbolo”, destacó la Presidenta y remarcó: “Alcón va a estar para siempre en la Casa de Gobierno, porque aquí deben estar todos los argentinos que hayan hecho algo que valió la pena”.

La Presidenta también expresó su solidaridad con la familia del vicegobernador de Río Negro, Carlos Peralta, fallecido el sábado pasado y con el titular de la Afsca, Martín Sabbatella, cuyo padre murió ayer, justo en coincidencia con el cumpleaños del ex intendente de Morón.

Anterior “El paro en Salud tiene un alto acatamiento”
Siguiente Liberan a la periodista venezolana