Una voz en el teléfono


LA PRESIDENTA SE COMUNICO CON UNA CONSUMIDORA QUE DENUNCIO A WALMART

Romina Ivonne Colombo publicó en Facebook que una sucursal de la cadena estadounidense no respetaba el acuerdo de precios. El mensaje llegó a Cristina Kirchner, quien la llamó personalmente. “No sabía si era una broma”, aseguró Romina.

La interpelación de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner para que sean los propios consumidores los que hagan respetar el programa Precios Cuidados está surtiendo efecto. Romina Ivonne Colombo denunció que el supermercado Walmart de la ciudad de La Plata no respetaba el listado de productos acordados con el Gobierno. Publicó su historia en la red social Facebook, la Presidenta se interesó por lo relatado y no dudó en comunicarse con Romina: “Me llegó un mensaje privado de una asesora de Cristina diciendo que la mismísima Presidenta había leído mi mensaje y que estaba interesada en contactarse conmigo. Tenía desconfianza porque no sabía si era una broma, pero aun así decidí enviarle un mail a esta mujer con mi número de celular. Unas horas después recibo el llamado del secretario que me dice: ‘Hola Romina, te paso con Cristina.’ ‘Hola Romina’, y era ella. Le contesté: ‘Hola Cristina, estoy un poco nerviosa’. ‘No te preocupes que no es para tanto’, me respondió”.

La Presidenta suele utilizar la palabra empoderar para referirse a la necesidad de que la sociedad, en su conjunto, pueda organizarse frente a los abusos de los poderes concentrados. No es un dato menor que la mandataria haya intensificado el uso de esta consigna luego de lanzar el programa Precios Cuidados, una herramienta para controlar que los supermercados y otras cadenas de valor no trasladen a los precios sus pretensiones de una alta rentabilidad. Romina Ivonne Carbone, maestra de escuela primaria, tomó la posta.

“Soy de las que piensan que con la queja sola no basta. Hay que reclamar y exigir por todas las vías legales. Nuestros derechos se ejercen todos los días. La democracia no es simplemente votar cada dos años”, reflexionó Romina ante la consulta de Página/12.

La red social Facebook fue el nexo entre Romina y CFK. “Como buena consumidora y ciudadana decidí, antes de ir a Walmart, anotarme la lista de Precios Cuidados y comprar en base a eso. Grande fue mi sorpresa cuando encontré sólo cuatro productos, entre ellos cebolla podrida. Más me enojé cuando descubrí dos trampas: a la pasta dental le agrega “extra blancura” y la cobra 4 pesos más, y al cacao toddy le agrega “extra choco” y también por supuesto es más caro. Decidí entonces hacer la denuncia correspondiente”, escribió Romina en su muro.

La “estrategia” de los supermercados de aumentar los precios a partir de incluir en los envases supuestas “mejoras” en los productos había sido descubierta por los distintos militantes sociales que participan de Mirar para Cuidar, quienes denunciaron estas maniobras, luego difundidas por el equipo económico.

En su muro de Facebook, Romina contó las dificultades que tuvo para realizar la denuncia. Primero no se la querían aceptar porque le decían que La Plata no estaba dentro del acuerdo. Sorteada esta traba, no querían computarle la denuncia por “las estratagemas” de los supermercados. Finalmente, pudo explicar cuáles eran los productos faltantes y los aumentos de precios aplicados por Walmart. “Las denuncias hay que hacerlas igual –escribió Romina–, y seguir cumpliendo con nuestras obligaciones… porque esto también forma parte de un derecho, el derecho a reclamar y a que las cosas se cumplan.”

Según contó Romina, la Presidenta le dijo que impulsaría cambios en defensa del consumidor, para que puedan tomarse las denuncias de una manera más amplia, como por ejemplo a través de distintos call centers en cada uno de los municipios del país. “No lo podía creer… no podía creer que se hubiera tomado el tiempo como para primero leer mi mensaje, después encargarse del tema y darme una solución y por último tener la humildad y el gesto noble de llamarme”, concluyó Romina.

Esta no es la primera vez que Fernández de Kirchner toma el ejemplo de un ciudadano que llevó a la práctica su rechazo a los aumentos de precios. El martes pasado, CFK contó el caso de Gabriel Barrios, un librero de Neuquén que a través de un cartel colocado en la vidriera de su negocio les comunicaba a sus clientes que no aceptaría los aumentos de sus proveedores.

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